Una jirafa muy especial: un cuento infantil para hablar de autoestima, burlas y respeto por las diferencias

A veces, aquello que hace diferente a un niño puede convertirse injustamente en motivo de burlas. Un nombre, una característica física, una forma de hablar, un interés o simplemente una manera distinta de hacer las cosas puede llamar la atención de los demás.

Una jirafa muy especial, de Sofía Fauré Valdivielso, nos acerca a este tema a través de una historia sencilla que puede abrir conversaciones importantes con niños y niñas sobre el respeto, las burlas, la autoestima, la solidaridad y la forma en que tratamos a quienes nos rodean.

Más que buscar una “enseñanza correcta” al terminar el cuento, podemos aprovechar la historia para escuchar qué pensaron los niños, qué sintieron frente a lo ocurrido y qué harían ellos en una situación parecida.

📌 Ficha rápida

Título: Una jirafa muy especial
Autora: Sofía Fauré Valdivielso
Ilustraciones: Carolina Ríos
Editorial: Edebé
Edad orientativa: A partir de los 6 años
Extensión: 40 páginas
Temas que permite abordar: Burlas, autoestima, respeto, aceptación de las diferencias, solidaridad, amistad y convivencia.

La edad es solamente una referencia. El cuento también puede utilizarse con niños mayores si las preguntas y actividades se adaptan a sus intereses, comprensión, lenguaje y forma de comunicación.


🎧 Escucha el cuento: Una jirafa muy especial”

Antes de continuar, los invito a disfrutar del cuento.


Después de escucharlo, podemos volver sobre algunas de sus imágenes y preguntas para conversar con calma.


¿De qué trata Una jirafa muy especial?

La protagonista es una jirafa que recibe burlas de los demás animales por su particular nombre.

Estas burlas la hacen sentir mal y la historia cambia cuando un incendio amenaza la selva. Frente a esa situación, la jirafa actúa con valentía y solidaridad, incluso ayudando a quienes anteriormente se habían reído de ella.

La historia permite conversar sobre las consecuencias que pueden tener nuestras palabras y acciones, pero también abre una pregunta especialmente interesante: ¿una persona necesita demostrar que es extraordinaria para merecer el respeto de los demás?

La respuesta, por supuesto, es no.

La jirafa merecía ser tratada con respeto antes de demostrar su valentía. Ese pequeño matiz puede ayudarnos a profundizar el mensaje del cuento: nuestro valor no depende de realizar algo admirable para que los demás nos acepten.


Cuando una diferencia se convierte en motivo de burla

Los niños suelen notar las diferencias entre las personas. Eso forma parte de conocer el mundo y no tiene por qué ser algo negativo.

El problema aparece cuando una característica, una dificultad, una forma de comunicarse, una apariencia, un interés o cualquier otra diferencia se utiliza para ridiculizar, excluir o hacer sentir mal a alguien.

Por eso, además de decirles a los niños que deben “aceptarse como son”, es importante enseñarles algo más: también tienen derecho a ser tratados con respeto.

Y esto se aplica igualmente a quienes observan una burla. Podemos enseñarles maneras seguras de ayudar: no sumarse a las risas, acompañar a quien está siendo molestado y buscar a un adulto cuando sea necesario.


Una precisión importante: no toda burla es bullying

Aunque Edebé clasifica este cuento dentro del tema bullying, conviene hacer una distinción cuando hablamos con familias y educadores.

Una burla aislada puede ser dañina y necesita atención, pero no necesariamente constituye acoso escolar. En Chile, la normativa vigente define el acoso escolar como una agresión u hostigamiento reiterado entre estudiantes que provoca maltrato, humillación, temor o un ambiente escolar hostil.

Esto no significa que debamos esperar a que una situación se repita para intervenir. Si un niño expresa que algo le incomoda o le hace daño, merece ser escuchado.


Actividades para realizar después del cuento

1. Así soy yo

Invita al niño a realizar un dibujo de sí mismo y representar algunas cosas que forman parte de quién es.

Puede completar frases como:

Me gusta…

Soy bueno/a para…

Algo que me hace sentir orgulloso/a es…

Algo que estoy aprendiendo es…

No es necesario centrarse solamente en cualidades. Sus intereses, preferencias y cosas que disfruta también son parte de su identidad.

Si escribir resulta difícil, puede dibujar, escoger imágenes, responder oralmente o dictar sus ideas a un adulto.


2. Palabras que cuidan y palabras que pueden herir

Piensen juntos en distintas frases que podrían escucharse entre niños.

Por ejemplo:

“¿Quieres jugar conmigo?”

“Qué raro eres.”

“Me gusta cómo dibujaste eso.”

“Era una broma, no te enojes.”

Conversen sobre cómo podría sentirse una persona al escucharlas.

Aquí podemos introducir una idea importante: si solamente una persona se está divirtiendo y la otra se siente herida, quizás ya no sea una broma para ambos.


3. ¿Qué puedo hacer si veo que se burlan de alguien?

Propón una situación sencilla:

“Un grupo de niños se ríe del nombre de un compañero. Tú estás cerca y lo ves. ¿Qué podrías hacer?”

Escucha primero las ideas del niño.

Después pueden pensar juntos en alternativas seguras: no participar de la burla, acercarse al compañero, invitarlo a jugar, decir que no le parece gracioso si se siente seguro para hacerlo o buscar ayuda de un adulto.

No todos los niños se sentirán capaces de intervenir directamente, y está bien. Pedir ayuda también es una forma de actuar.


4. Nos parecemos y también somos diferentes

En una hoja grande pueden dibujar o escribir características, gustos e intereses de los integrantes de la familia o del curso.

Quizás a dos personas les guste la misma música, pero prefieran alimentos distintos. Una puede hablar mucho y otra ser más reservada. Algunas pueden disfrutar los deportes y otras preferir dibujar, leer o construir cosas.

La idea no es clasificar quién es “diferente”, sino descubrir que todos compartimos algunas características y nos diferenciamos en otras.


5. El frasco de los reconocimientos

Cada integrante puede escribir o dibujar algo que valore de otra persona.

Podemos intentar que los mensajes no se concentren solamente en la apariencia:

“Me gusta cuando me ayudas.”

“Eres perseverante.”

“Me haces reír.”

“Me gusta jugar contigo.”

“Te esforzaste mucho en eso.”

Después de algunos días, pueden leerlos juntos.


Preguntas para conversar después del cuento

No es necesario hacerlas todas. Una o dos preguntas pueden generar una conversación mucho más natural que un interrogatorio.

  • ¿Cómo crees que se sentía la jirafa cuando se burlaban de ella?
  • ¿Qué podrían haber hecho diferente los otros animales?
  • ¿Cuándo una broma deja de ser divertida?
  • ¿Qué fue lo que más te llamó la atención de la jirafa?
  • ¿Crees que necesitaba demostrar su valentía para que los demás la respetaran?
  • ¿Qué podrías hacer si ves que alguien se está burlando de otra persona?
  • ¿A qué adulto podrías pedir ayuda si algo así te ocurriera a ti?
  • ¿Qué característica, interés o habilidad valoras de ti?

También podemos aceptar un “no sé”, un gesto o incluso que el niño no quiera hablar inmediatamente. Algunos niños necesitan más tiempo para organizar lo que piensan y otros se expresan mejor dibujando, señalando imágenes o hablando mientras realizan otra actividad.


Si las burlas están ocurriendo en la vida real

Un cuento puede abrir una conversación, pero si un niño cuenta que está recibiendo burlas reiteradas, siendo excluido o siente miedo de asistir a la escuela, no conviene dejar la situación solamente en una reflexión sobre el cuento.

Escúchalo con calma, evita minimizar lo ocurrido con frases como “no les hagas caso” y averigua qué está sucediendo. UNICEF recomienda escuchar al niño, hacerle saber que cuenta con apoyo y contactar a la escuela cuando existe una situación de acoso.

Si ocurre en el contexto escolar, corresponde informar al establecimiento para que pueda revisar la situación y aplicar sus procedimientos de convivencia educativa.


🌿 Para recordar

Ser diferente no debería significar tener que defender constantemente nuestro derecho a pertenecer.

Los niños necesitan aprender a reconocer sus propias fortalezas, pero también comprender que todas las personas merecen un trato respetuoso, independientemente de su apariencia, capacidades, intereses, forma de comunicarse o manera de relacionarse con el mundo.

Y cuando aparecen las burlas, los adultos tenemos un papel importante: escuchar, acompañar e intervenir cuando sea necesario.


Conclusión

Una jirafa muy especial puede ser mucho más que una historia sobre una jirafa que termina demostrando su valentía.

También puede ayudarnos a conversar sobre el efecto de nuestras palabras, la importancia de no participar de las burlas y el derecho de cada niño a sentirse respetado y acogido.

Los cuentos no necesitan dejarnos una respuesta perfecta. A veces su mayor valor está precisamente en las preguntas que nos permiten hacer juntos.


💚 Consejo de la educadora

Si un niño te cuenta que alguien se burló de él, intenta evitar una respuesta automática como:

“Déjalo, no le hagas caso.”

Aunque busquemos tranquilizarlo, esa frase puede hacerle sentir que lo ocurrido no es importante.

Prueba primero con algo más sencillo:

“Entiendo que eso te haya molestado. ¿Quieres contarme qué pasó?”

Escucha antes de decidir qué hacer.

Después podrán pensar juntos cuál es la mejor manera de actuar y a quién pedir ayuda. Y si al niño le cuesta explicar lo ocurrido, podemos darle tiempo, hacer preguntas concretas o permitirle contarlo mediante dibujos, gestos u otras formas de comunicación.


Fuentes consultadas

Edebé Chile. Catálogo Enseñanza Básica – Ciclo 1. Información editorial de Una jirafa muy especial: autora, ilustradora, extensión, edad orientativa y temática.

Biblioteca del Congreso Nacional de Chile. Ley General de Educación, normativa vigente sobre convivencia educativa y acoso escolar, artículo 16 B.

UNICEF. Cómo hablar con tus hijos e hijas sobre el acoso. Orientaciones para escuchar, apoyar y buscar ayuda ante situaciones de acoso.


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💬 ¿Y tú?

¿Alguna vez un cuento te ha ayudado a conversar con tus hijos o estudiantes sobre una situación que era difícil abordar directamente?

¿Qué otras historias recomendarías para hablar con niños sobre el respeto y las diferencias? Me encantará leerte en los comentarios.

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